18 de octubre de 2013

Microhistoria masónica


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Sinopsis:

Los siguientes textos fueron expuestos en los sucesivos congresos anuales organizados por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales, y abarcan diversos aspectos de la historia de las Logias masónicas del interior de la provincia de Buenos Aires, tales como Luz del Sud y la 7 de Junio de 1891.
Este tradicional evento, que ya ha cumplimentado su XXIV edición hasta la fecha, ha sido declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires y por el Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredón.
Asimismo se encuentra inscripto en el marco de la Comisión del Bicentenario 1810-1816 de los Institutos de Historia de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación y Miembros Adherentes.
Este libro entronca con otros volúmenes publicados en la década del 2000 y dados a conocer en la trilogía titulada Introducción a la historia masónica (1998-2007), compuesta por Apuntes preliminares sobre Masonería en Tandil (2004); Sobre masones y tumbas. La historia masónica y el semanario Luz y Verdad a principios del siglo XX (2006) y Los masones y los templos del siglo XX (2007), e involucra ideas vertidas en siete conferencias dadas en los últimos años.
Reúne la entrevista gráfica Historia de la Logia tandilense Luz del Sud y las conferencias Historia de las Logias masónicas en Mar del Plata; Notas y documentos sobre los masones en Mar del Plata: Vida, acción e ideasLa rebelión de las Logias y otras crónicas masónicas y El Asilo San Juan: Expedientes de una Logia.

WGT Ediciones, Buenos Aires, 2013/2014.

Del apéndice documental



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Medalla del Asilo San Juan acuñada por la Logia Luz del Sud en la década de 1880. Jorge N. Ferrari la describió en su libro "Tandil en la medalla" en la década de 1970. Las fotografías fueron publicadas en la revista Todo es Historia, Año XXXIV, abril de 2001, Nº 405.

16 de agosto de 2013

XXIV Congreso de Historia 2013: "El Asilo San Juan: expedientes de una Logia"


XXIV Congreso de Historia Regional "Félix Ubaldo Camet"
Del 9 al 13 de septiembre de 2013.
Organiza: Gabinete Marplatense de Estudios Históricos.
Sede: Centro Cultural de la Biblioteca Ing. Julio Rateriy.
Calle 20 de Septiembre 2638 – Mar del Plata.

Este evento ha sido declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires y por el Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredón. Asimismo se encuentra inscripto en el marco de la Comisión del Bicentenario 1810-1816 de los Institutos de Historia de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación y Miembros Adherentes.

Conferencia:

"El Asilo San Juan: expedientes de una Logia"

Resumen:

Un hospital masónico en el siglo XIX. La Masonería pionera de la salud en el interior de la provincia de Buenos Aires. Correspondencia de la Logia Luz del Sud, del pueblo de Tandil, al entorno masónico porteño en la década de 1880.

La exposición continúa con el ciclo de charlas sobre aspectos históricos de la Masonería iniciado hace una década con: "Apuntes preliminares sobre Masonería en Tandil" (2004); "Sobre masones y tumbas. La historia masónica y el semanario Luz y Verdad a principios del siglo XX" (2005); "Los masones y los templos del siglo XX" (2006); "El Buen Pastor: Creencias, sociedad, poder" (2008; traducida como "The Good Shepherd: Beliefs, society, power" e incluida en el ciclo organizado por CCWE -Cambridge Centre for the Study of Western Esotericism-; 3rd Annual Conference 10th october 2009, "The Lure Of Secrecy: Western Esotericism & The Arts", Wolfson Court Cambridge, Inglaterra); "Historia de las Logias masónicas en Mar del Plata" (2010), "Notas y documentos sobre los masones en Mar del Plata" (2011), "La rebelión de las Logias y otras crónicas masónicas" (2012) y "El Asilo San Juan: Expedientes de una Logia" (2013). Complementadas con la entrevista gráfica "Historia de la Logia tandilense Luz del Sud" (2005), y el documental para televisión del mismo año, llamado "La Masonería y su influencia en la sociedad tandilense"


14 de julio de 2013

Yrigoyen masón


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En su página 7.366 del mes de abril de 1928, "La Cadena de Unión" publicitaba: "Una verdadera primicia es la que ofrecemos hoy a nuestros lectores, con respecto al hombre que ha resultado, por la voz inflexible de los comicios electo Presidente de la República para el período de 1928 a 1934, es decir el eminente repúblico Dr. Hipólito Irigoyen (sic), el cual, según comprobantes que extraemos de nuestro archivo, es liberal, como son todos los que penetran en nuestros templos y reciben la consagración masónica (...)".

El documento fue publicado en el volumen El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad, WGT EDICIONES, Buenos Aires, 2014.

10 de julio de 2013

Sarmiento masón


Noticia, señalada con lápiz en el margen derecho, de la elección del H.´. (Hermano) General D. F. Sarmiento 33.´. como Gran Maestro de la Masonería Argentina de la época. Como Pro Gran Maestro fue elegido el H.´. (Hermano) Dr. Leandro N. Alem 18.´., fundador del Partido Radical. Después de un año, este último ocupó la Gran Maestría, completando el período que le hubiera correspondido terminar a Sarmiento.
El ejemplar corresponde al ORIGINAL de la La Acacia, Revista General de la Mas.´. (Masonería) en los Valles del Plata, órgano independiente, Año III, Buenos Aires, Mayo de 1882, Nº 5.
Constituye una prueba irrefutable de la pertenencia y actividad de Sarmiento en la Orden.

El documento fue publicado en el volumen El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad, WGT EDICIONES, Buenos Aires, 2014.

20 de junio de 2013

Persecución a los masones de Barcelona en el siglo XIX


Portada original del tercer volumen recopilatorio de los ejemplares de la Revista Masónica Americana editada en el Río de la Plata. Las correcciones a lápiz indican que en realidad este es el último volumen de los tres editados: Vol. I, 1873; Vol. II, 1874; Vol. III, 1875. Suman aproximadamente 2800 páginas. La fundó el masón español José Victory y colaboró con él otro masón español, Pedro Piqueras. Victory y Suárez, cuyo nombre aparece en la portada, era hijo del primero. Al igual que la revista La Acacia (década de 1880), y la Revista Masónica (1896-1904) de Salvador Ingenieros, estos volúmenes aportan abundante información sobre la Masonería española del siglo XIX y el Gran Oriente de Francia. 

1

Los siguientes apuntes fueron extraídos del cuaderno de notas y diario personal del masón español José Victory.

José Victory nació en 1810 y murió en 1878. Tuvo que exiliarse en Sudamérica por cuestiones políticas, siendo activista del socialismo, masón fundador de la Logia "La Verdadera Iniciación" asentada en Uruguay y miembro de la Internacional de Trabajadores.

Ya en Buenos Aires fundó una imprenta en la cual publicaba varios periódicos y, sobre todo, la "Revista Masónica Americana".

En esta última revista, editada entre fines de 1872 y 1875, su director, Victory y Suárez, hijo, se hace eco extensamente de los disturbios acaecidos en 1875 entre la Iglesia y los grupos anticlericales, viéndose involucrados amplios sectores sociales, incluidos trabajadores y masones, y siendo procesados muchos de ellos hasta su sobreseimiento definitivo varios meses después del incendio del Colegio del Salvador, propiedad de los jesuitas, hecho que desencadenó el conflicto.

Cronista y editor de esta publicación fue el inmigrante español y masón Pedro Piqueras (1833-1885). Colabora ampliamente en estas actividades periodísticas, Victory y Suárez, hijo, también masón, gerente de los ferrocarriles y de la Sociedad Rural, uno de los fundadores del Club Liberal, propiciador del cooperativismo a nivel nacional y parte del gobierno de la Orden en el período en el que se impuso el llamado "Círculo de (Carlos) Urien", una etapa muy convulsionada de la Masonería argentina, caracterizada por múltiples disidencias y escisiones, que incluyó a otras dos notables personalidades: Daniel María Cazón y Nicanor Albarellos.

Señalaba José Victory, entre sus notas personales, sobre las persecuciones padecidas por la Masonería española en el año 1853:

"El día 18 de abril de 1853, a las 9 de la noche, la Policía prendió a 13 masones, constituidos en logia titulada "San Juan de España", al Oriente de Gracia, a media hora de la ciudad de Barcelona. Su presidente era francés, se llamaba Eybert.

En los días siguiente prendieron otros 13 masones en sus domicilios en Barcelona; los más eran miembros de aquella logia, los otros de la logia "Peninsular" de Barcelona.

El 31 de mayo prendieron al Venerable Vaillant y dos miembros más de la logia "La Sagesse" de Barcelona y de obediencia del Grande Oriente de Francia.

En este mismo día la Policía registró la casa del Venerable Victory (José) de la logia "Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad" de Jijón (sic), que residía (...) cerca de Barcelona, pero pudo escaparse para Marsella.

Días después se escaparon y refugiaron en Francia, 11 miembros de la logia "La Sagesse" y se pusieron al abrigo de las logias de Perpiñan, pero como eran franceses, al cabo de unos días, el Cónsul de su Nación obtuvo permiso para que regresaran y quedaron libres de persecución.

El 27 de junio la Comisión Militar dio su fallo y resultó condenado, el Venerable de la logia de Gracia, Eybert, a 7 años de prisión mayor y 12 miembros más a 4 años de prisión menor; los demás fueron puestos en libertad.

Dichos 13 hermanos fueron conducidos al presidio de San Pedro en Barcelona, el 8 de julio.

El 15 de agosto, la Reina de España, indultó a los masones franceses a petición del Emperador Napoleón 3º.

A principios de mayo había sido preso en Gijón el ex Venerable de la logia de allí, Cabrera (Joaquín) y puesto a disposición del tribunal de aquel pueblo y se siguió sumario en rebeldía, por estar ausente, al antiguo Venerable de honor Victory. El nuevo Venerable Sellier, fue preso y luego indultado, por ser francés, como los de Gracia.

El Tribunal Superior de Oviedo dio su fallo el 5 de diciembre y resultaron condenados a 9 años de prisión mayor Victory y Cabrera, por haber presidido sociedades secretas (masónicas), prohibidas por el Código Civil.

La aplicación de esa pena fue exigida por el Obispo de Barcelona don José Domingo Costa y Borrás, que en su mocedad, siendo cura, había sido rechazado de una logia donde quería entrar, creyendo que esa logia era jesuítica (...).

En aquella época, en la calle de San Juan, funcionaba una logia jesuítica que hacía la guerra a las logias masónicas e introducía la confusión entre los iniciados por la analogía de signos y ceremonias; su presidente era el Padre Llopis, ex comerciante quebrado de la Martinica y hecho fraile en tiempo de la guerra de los siete años; sus miembros para darse a conocer entre los masones, por los que eran jesuitas, se marcaban en la palma de la mano izquierda con lápiz una H con una cruz en el medio, la levantaban como por descuido y el que era de los suyos le conocía.

Cabrera fue indultado poco tiempo después, y Victory volvió a Barcelona al estallar la revolución de julio de 1854, que anuló todos aquellos procedimientos judiciales, producto de intrigas secretas de las tituladas logias católicas".

Victory

2

Ya vuelto a España, José Victory trabajará en su patria en la Logia La Verdadera Iniciación, creada por él y ejerciendo como Venerable, bajo los auspicios del Gran Oriente del Uruguay.

Habiendo quedado en Buenos Aires, y siendo director de la Revista Masónica Americana, Victory y Suárez, hijo, acompañado como cronista y editor por el español Pedro Piqueras, estos seguirán publicitando asiduamente los sucesos acaecidos por aquellos años a la Masonería española. En las crónicas recogidas se alternan la historia y las noticias de actualidad, ya sean persecuciones, disensiones internas y estadísticas de todo tipo.

Continuando con las notas sobre las persecuciones, en ellas se relataba:

"La masonería en España ha tomado un incremento estraordinario (sic) desde la revolución de 1868.

Garantida la libertad de cultos por la nueva Constitución, nuestros hermanos de aquella península han podido reunirse, reorganizarse y contar ya estas alturas con un Grande Oriente, tres revistas masónicas y más de sesenta corporaciones en que se trabaja para calmar la violencia del espíritu revolucionario, propagar las doctrinas que se desprenden de la moral universal y hacer todo el bien posible a la humanidad.

Al comprobar ese cuadro tan grato para todos los hermanos del mundo entero, nos vemos impulsados a reproducir algunos párrafos de la prensa de Barcelona del 22 de abril de 1853, al dar cuenta de la sorpresa por la policía, de una logia que trabajaba secretamente en el pueblo de Gracia.

Esa relación forma un contraste notable con la actualidad; entonces la masonería era perseguida por la ley, por las autoridades y por el pueblo fanático y hoy, está garantida por la Constitución, tiene por Gran Maestro al primer Ministro del reino (*) y tiene que tomar mil precauciones antes de admitir a tantos candidatos que aspiran a ingresar a sus talleres.

He ahí el célebre contraste a que nos referimos.

Fíjese el lector en la pobre idea que se tenía entonces de la masonería en España":

"Reunión fantasmagórica"

"El inspector de vijilancia (sic), auxiliado por algunos salvaguardias, descubrieron a las 3 de la madrugada de ayer, una reunión de trece individuos que tenía lugar en cierta población. La logia de imponentes adornos y signos desconocidos para nosotros era cuadrada: casi en su centro, una mesa de ocho pies de elevación cubierta con un tapete verde, sostenía una calavera de yeso y de forma humana. Detrás de tan significativo emblema, una vela amarilla despidiendo una opaca luz, la cual dibujaba al pavimento siniestras y misteriosas sombras. Doce individuos colocados en sus sillas poltronas, formaban un semicírculo; al estremo (sic) y bajo dosel, otro que por las señas, hacía las veces de presidente. Todos los concurrentes (en número de trece como se ha dicho) vestían túnica negra, máscara, grandes mandiles con cintas y lemas y ostentaban en su diestra un bien trabajado sable de madera. Cuando penetraron en la logia los dependientes de la autoridad a la voz de darse presos en nombre de nuestra reina, se levantaron e inclinaron la frente al suelo, quitáronse las máscaras y se redujeron sin obstinación a la voluntad del inspector de vigilancia. Ocupáronseles diferentes pliegos pero todos de signos ininteligibles por los que no están al corriente de la secta a que regularmente pertenecen.

Más tarde entraban por la puerta de Isabel II y fueron conducidos a la ex-gefatura (sic) política".

Es posible que en este punto los cronistas de la Revista Masónica retomaran el relato por su cuenta, dando su versión de los hechos, aunque es difícil saberlo porque el texto está redactado como un todo, sin entrecomillados ni separaciones a la vista.

"Podemos dar exacta relación, cuya verdad garantimos, del arresto de los trece individuos, reunidos en logia masónica en la Villa de Gracia. Sabedora la policía de que había una reunión misteriosa, cuyo objeto no era sabido, la sorprendió en la noche del 18 en la calle de la Vireyna (sic) casa núm. 2 piso 1º.

Había 13 individuos, once de ellos entre italianos y franceses, dos españoles; llevaban una banda azul y mandil, en el cual había pintados dos columnas, un compás, una escuadra, un ramo de olivo, y las iniciales M. J. y B. y tenía cada uno en la mano una espada de madera. El presidente estaba colocado debajo de un gran dosel azul, en la pared había un sol dorado, una luna plateada, un triángulo con rayos plateados también, y algunas estrellas alrededor del sol y de la luna. En la mesa del presidente se hallaban varios papeles, dos urnas de hoja de lata (sic) que serían para recibir los votos, una escribanía, un reloj de arena, una cajita con dos sellos, uno de estos con inscripción "San Juan de Gracia de Cataluña". Un poco separado del presidente estaba en otra mesa el que sería seguramente el secretario: había en la mesa de este diferentes papeles acondicionados dentro de carpetas. No es cierto que llevasen mascarilla dichos individuos. En otra pieza había un gran cuadro negro con una cabeza de cartón la que iluminada por dentro figuraba una calavera; encontrándose además tres martillos de madera pintados de negro, y otros efectos masónicos, de todo lo cual se apoderó el Sr. Comisario de vigilancia y sus dependientes con auxilio del Sr. Alcalde de Gracia, poniéndolo todo a disposición superior.

Con este verídico relato parece no queda duda de que era una Logia de Masonería. En Francia las luces del siglo han quitado ya la importancia a semejantes reuniones agenas (sic) a la política: y la circunstancia de que de 13 individuos solo dos son españoles, nos confirma en el concepto que ya formamos el primer día, de que la reunión sería obra y proyecto estrangero (sic) pues en el país aunque abundaron en otros tiempos logias (...), ahora la gente para ver comedias prefiere ir a los teatros".

Revista Masónica Americana, Año 1º, Nº 2, 30 de noviembre de 1872.

(*) La revolución del 68 significó la caída de Isabel II. El artículo se publicó con fecha del 30 de noviembre de 1872. En este período, desde junio de 1872, en que sucedió a Francisco Serrano y Domínguez, y hasta febrero de 1873, fue Presidente del Consejo de Ministros de España el masón Manuel Ruiz Zorrilla, Gran Maestre del Gran Oriente de España. Esta versión de la prensa española que se reproduce en la revista de Victory y Suárez complementa, desde la perspectiva opuesta, las anotaciones de su padre, José Victory, vertidas en sus apuntes personales, y en ocasión de las persecuciones de la época padecidas en carne propia.

3

"En 1815, cuando la Inquisición atravesaba su último período en España, no sintiéndose ya bastante fuerte para entregarse de nuevo a sus antiguas crueldades, dispuso no obstante que los francmasones que en el término de quince días no se delatasen a sí mismos, serían tratados con todo el rigor de las leyes. Más tarde, en 1825, fueron encerrados en inmundos calabozos cincuenta estudiantes, por el hecho de haber sido iniciados masones, y en el mes de octubre de ese mismo año fue que Calomarde (de Retascón y Arriá, Francisco Tadeo; 1773-1842; Ministro del rey Fernando VII), mandó a las autoridades que ahorcaran en el término de tercero día, a todo individuo que fuera preso en una logia masónica o fuera de ella, revestido de las insignias de la Sociedad. Poco tiempo después fue ahorcado un masón sastre. Al levantarlo para enterrarle, vieron que tenía fuertemente oprimida en una de sus crispadas manos, las firmas del diploma que había acreditado su cualidad de masón. No las había abandonado hasta morir para no perder a sus hermanos".

Revista Masónica Americana, Año 1º, Nº 12, 30 de abril de 1873.

4

"(...) En el año 1819 fue sorprendida una logia en Murcia y sus miembros, personas todas distinguidas, perecieron en los tormentos que la Inquisición les hizo sufrir para obligarles a hacer revelaciones, excepto su Ven.´. (Venerable) el señor Romero Alpuente, ilustre abogado, que pudo resistirlos y fue libertado en 1820 por los liberales al proclamar la Constitución.

(...)

En el año 1828 el Marqués de Labrillana y el capitán Alvarez de Sotomayor, fueron condenados por la Chancillería de Granada, a morir ahorcados como culpables del enorme delito de ser masones y por no haberse delatado a sí mismos.

En 1823 por delación de un llamado Herrero, fue sorprendida una logia en Barcelona y sepultados los hermanos en inmundos calabozos. (...) Su Ven.´. (Venerable) fue ahorcado, dos hermanos condenados a cadena perpetua, otros a cadena temporal, logrando muchos escapar al estranjero (sic).

En 1853 fue sorprendida una logia en Gracia, cerca de Barcelona; muchos hermanos fueron presos, otros pudieron escapar, y algunos condenados padecieron privaciones y penas de todo género. Entre ellos, gracias a un escelente (sic) hermano que desempeñaba un elevado cargo en la Comisión militar que entendía en la causa, pudo escapar el Hermano José Victory, Cab.´. Kad.´. (Caballero Kadosch, grado 30 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado), contra el cual pidió el obispo Costa y Borrás, a la sazón en Barcelona, nueve años de presidio...

Aquel Hermano ha sido últimamente elejido (sic) Ven.´. (Venerable) de la logia Verdadera Iniciación, en Barcelona, de la Obediencia del Gran Oriente del Uruguay".

Revista Masónica Americana, Año 1º, Nº 10, 31 de marzo de 1873.

18 de junio de 2013

El Nivel


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Ilustración de tapa de la revista "El Nivel" (Buenos Aires, Argentina), que sirvió de base para la portada de mi libro Microhistoria masónica. Se publicó en la década de los años 1940. Esta tapa es una de las muy pocas excepciones en la que se utilizó color. En mi caso usé la versión del Año 2, febrero-marzo de 1944, ejemplares 11 y 12.

14 de junio de 2013

Lautaro en blanco y negro


General José de San Martín. Grabado, por R. Cooper, Londres, 1821

"El presente ensayo es un complemento más (...) y concurre a dar una conexión mayor al contorno general".
Juan Canter


Disposición del Triángulo base de la Logia Lautaro creada en Buenos Aires por San Martín, Alvear y Zapiola. Esta disposición fue aceptada y publicada por el Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A. y por Augusto Barcia Trelles en su obra: San Martín, Venerable. Alvear, Orador, y Zapiola, Secretario.

Años después, Alcibíades Lappas, y luego Emilio J. Corbière, entre otros autores, le atribuyen la Veneratura a Alvear. Esto basándose en las encuestas de Bartolomé Mitre al ya muy anciano General Zapiola.

En esta cuestión no se pueden soslayar las disputas entre San Martín y Alvear, y la división de lealtades en las cuales este asunto derivó, concluyendo con la disolución de la primera Lautaro en 1815.

Al respecto, resulta interesante la carta del General uruguayo Enrique Martínez, muy allegado a todos ellos, que en una carta de 1853 deja constancia de que Pueyrredón fue rechazado varias veces de la Logia porteña, y que solo después del apoyo que le prestó San Martín para asumir como Director Supremo, Pueyrredón es aceptado en la nueva Logia reestructurada. La carta del General Martínez fue rescatada de los archivos uruguayos en 1912, que es la copia que actualmente tengo.

En la contratapa del primer volumen de su historia de La Masonería (1998), Emilio J. Corbière reproduce a todo color el cuadro que colgaba en el Templo mayor del Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A. en 1936, calle Alsina 2028 (aún no se habían cambiado a la calle Sarmiento).

El cuadro representa a los componentes de la primera Logia Lautaro en 1812  y tenía 5 metros de largo por 3 de alto.

Preside San Martín, a su izquierda Alvear (Orador), y a su derecha (Secretario), no aparece Zapiola (mezclado entre los presentes), sino Bernardo de Monteagudo.

Dicho cuadro fue reproducido por la Revista Verbum en 1936, Año II, Nº 19, 1º de marzo de aquel año.

De este último ejemplar conservo el original que perteneció al investigador antimasónico Patricio J. Maguire en cuyos apuntes al margen (con lápiz), se pueden apreciar sus notas de consternación. Hasta su fallecimiento en 1993, sostuvo que San Martín no era masón. Todavía no sé si aquella confusión se debía a la mención de San Martín como masón, condición que le negaba invariablemente, o a la distribución de los miembros y dignatarios de la Logia, y, en este último caso, si conocía las discrepancias existentes entre los historiadores masónicos de las distintas vertientes. O sea, Barcia, "liberal", y Lappas, "regular".

Entre los otros miembros del cuadro, Verbum señala a: N. Rodríguez Peña, Manuel Dorrego, A. Balcarce, José Moldes, Manuel Moreno, Gervasio Posadas, J. Matías Zapiola y Tomás Guido.

Otros integrantes señalados eran: Ramón y Juan Larrea, Hipólito Vieytes, Antonio Alvarez Jonte, Vicente López y Planes, Toribio y Manuel Luzuriaga, Vicente Chilavert, Valentín Gómez, Julián Pérez (¿o Alvarez?), Prudencio Murguiondo, Ventura Vázquez, Salvador Cornet, Nicolás Herrera, Juan Zafrategui, Luis Iturribarría, Francisco Matheu, N. Fernández, Ramón E. Anchoris, Agustín Donado, Ramón Rojas, N. Conde, Francisco Ugarteche, Pedro Lezica y Manuel Pinto.

Para los festejos del Centenario de Mayo, la revista masónica La Cadena de Unión, en su ejemplar del Año XVIII, Época 2ª, Buenos Aires, Junio-Julio de 1910, publicará el ensayo "La organización masónica en la independencia americana", extenso artículo de Emilio Gouchón, uno de los Grandes Maestres de un sector de las diversas masonerías de la época.

El texto también es reproducido por la revista Caras y Caretas, pero en una edición ilustrada. Aquí se presenta la versión previa del cuadro de la Logia Lautaro trabajando en grado de aprendiz, pero con sutiles diferencias; por ejemplo, la distribución de las sombras en el recinto, la decoración de los mandiles que en esta primera versión se ven todos blancos y despojados de cualquier simbología y, destacándose en primer plano, la figura, ahora sí inconfundible, de Matías Zapiola, con sus rasgos mucho más nítidos y precisos.

Sin duda el ilustrador era muy hábil para captar detalles y seguir indicaciones o era simplemente masón, ya que en páginas posteriores dibuja con notable precisión a otros masones saludándose con el signo del grado de maestro.



Cuadro que colgaba en el Templo mayor del Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A. en 1936, calle Alsina 2028 (aún no se habían cambiado a la calle Sarmiento). Versión que representa a los componentes de la primera Logia Lautaro en 1812 y tenía 5 metros de largo por 3 de alto. Revista Verbum en 1936, Año II, Nº 19, 1º de marzo.


Versión que representa a los componentes de la primera Logia Lautaro en 1812. Ejemplar original de la revista Caras y Caretas. 1910.

De la extensa lista de masones de la época citados por Gouchón (mucho más extensa de la citada por Verbum), entre estos menciona al General Enrique Martínez, que en una carta de 1853 sostenía, luego de la siguiente introducción de los directores del archivo histórico uruguayo (1):

LAS SOCIEDADES SECRETAS EN LA ÉPOCA DE LA INDEPENDENCIA

“El interesante documento que publicamos enseguida, tiene alto valor histórico por cuanto proviene del brigadier Enrique Martínez, actor de los hechos que relata. Además de consignar datos desconocidos acerca de las sociedades secretas en la época de la Independencia, rectifica algunas afirmaciones históricas que han sido repetidas por varios historiadores, y da la clave de hechos no bien explicados aún.

El general Martínez nos hace saber, por ejemplo, que Pueyrredón fue extraño a la Logia Lautaro y a la organización de las sociedades secretas hasta el día en que el Congreso de Tucumán lo eligió Director Supremo de las Provincias. También enuncia el prócer oriental el secreto de la conferencia celebrada en Córdoba entre San Martín y Pueyrredón en 1816, y en la cual aquél obtuvo que este se incorporara a la organización masónica”.

(...)

LA CARTA

"He tenido el gusto de recibir su carta última, del 18 del próximo pasado, y después de haberme impuesto bien de las dos indicaciones que me hace, le contestaré que veré si puedo reunir algunos documentos que me faciliten recuerdos para escribir algo del Ejército en los Andes en su formación y campaña, sobre Chile, porque del Perú mi memoria sobre la revolución del Callao dice bastante. La segunda indicación sobre las sociedades secretas manifestaré a usted lo que conozco bien.

Desde una época remota, existían Masones en el Río de la Plata, tanto que llamó la atención de la Corte de Madrid, e hizo encargos fuertes al Marqués de Sobre Monte (entonces Virrey) para perseguirlos, cuyas disposiciones se dictaron en los años 1804 y 1805; pero perteneciendo a ella el Secretario del Virreinato Gallegos, cruzó toda medida que se quiso dictar sobre la Sociedad, a tal extremo que unas noticias muy reservadas que daba Sobre Monte, respecto a ella, Gallegos sustrajo la nota. De modo que no habiendo llegado a manos de la Corte aquella, no pudo dictar medida alguna. Débese advertir que Sobre Monte no se atrevió a tomar ninguna medida, porque los avisos que había recibido, eran que, a la Sociedad pertenecían desde los Oidores hasta los últimos empleados, así civiles como militares, a más de la parte comercial (2). En este intermedio vino la invasión de los ingleses, y prisionero Beresford, se le trasladó a la guardia de Luján, y allí se hizo conocer por los signos masónicos del señor Don Saturnino Rodríguez Peña y en sus ratos de sociedad le indicó que su expedición no había tenido otro objeto que promover y proteger la independencia de esta parte de la América española.

Saturnino Rodríguez comunicó el pensamiento a Nicolás Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes, a Castelli, Donado, Berutti, Manuel Belgrano y algunos otros. Todos esos Señores pertenecían a la Sociedad masónica, pero tratándose de la Independencia de América, formaron una sociedad separando a los españoles. Esta empezó sus trabajos haciendo fugar a Beresford, pues este les aseguró que la expedición que debía llegar a Montevideo serviría solo para proteger sus trabajos; mas esto no tuvo el resultado que se esperaba, así fue que derrotados los ingleses, y ocupado Montevideo por las tropas españolas Liniers persiguió a Saturnino Rodríguez Peña y el hermano de este, Nicolás, sin poder descubrir nada. La sociedad continuó sus trabajos y adelantaba en ellos cuando estalló el 1º de enero de 1809 la revolución que encabezaba Álzaga, con los españoles. Ella, su objeto ostensible era quitar a Liniers, pero su plan era separar esta parte de América, haciéndola una monarquía española, es decir, con monarca que fuese parte integrante de la española europea. La sociedad americana que comprendió era preciso luchar para no perder su posición, consiguió que los Masones se decidiesen a sostener a Liniers y fue disuelta la revolución, a más de la sociedad que la sostenía.

Desde ese momento la Sociedad Americana, fue preparando la revolución del año 1810, para lo que atrajo a su seno, la mayor parte de los jefes que mandaban cuerpo y todo siguió su dirección hasta el año 1812, en que llegaron de Europa San Martín, Alvear, Zapiola, Chilavert, que traían encargo de establecer la Sociedad de los Caballeros Racionales, cuya fundación había sido hecha en Santa Fe de Bogotá. Esta Sociedad tenía el solo objeto de promover la independencia de todas las secciones de la América española, y unirse de un modo fuerte para repeler la Europa, en caso de ataque. A esta sociedad (que en realidad en Buenos Aires se la conoce como Logia Lautaro) se incorporaron todos los Masones, y toda la parte civil, militar, eclesiástica y el comercio, y se ramificó con tal velocidad que ya nada se hacía en las provincias sin que fuese acuerdo de ella. Mas era preciso que sobreviniera un mal por pretensiones y así sucedió. Alvear quiso andar más adelante y pidió se le dejase hacer, después quiso también marchar al Perú y ese fue un tropiezo que trajo un desquicio, y la Sociedad suspendió sus trabajos, por haberse desbaratado. San Martín que era el Venerable, y no estaba en Buenos Aires (en aquel momento se hallaba en Mendoza), transmitió sus poderes y volvió a reorganizar a la Sociedad. Esta hizo que se reuniese el Congreso de Tucumán, y declarase la Independencia, y nombró a Pueyrredón, Director, más este no pertenecía a la Sociedad y en Buenos Aires no querían recibirlo. Entonces fue San Martín a Córdoba y en ese punto consiguió que Pueyrredón se incorporase a la Sociedad y fue reconocido. Es entonces que se ejecutaron inmensos trabajos para asegurar la independencia, y entre otros se hizo la expedición a Chile; pero sobrevino la revolución del año 20, y la Sociedad se concluyó, pero se conservó en Chile hasta la caída del Venerable O´Higgins. Terminado el año 1820 se reformó en Buenos Aires la Sociedad Carbonaria, y esta duró dirigiendo los destinos del país hasta que se concluyó la presidencia de Rivadavia. Después de esa época no he conocido más sociedad que la que se reunía en el Hospital de Caridad, y cuyos antecedentes y trabajo supongo que usted conoce mejor que yo.

He dicho a usted lo que conozco de las sociedades secretas, y por lo tanto la influencia que ellas han tenido en nuestros negocios de Independencia y demás. No es un trabajo como usted podría desearlo pero sí es una verdad sin reproche. Es de usted como siempre afectísimo seguro servidor que besa sus manos".

Enrique Martínez.

San Martín, Pueyrredón y los logistas cumplirán el Plan Maitland para obtener la independencia de América. Pero según Enrique De Gandía, influenciados por las ideas Napoleónicas (3).

San Martín actuó en las Logias españolas en 1811 y contribuyó a fundar la de Londres y las Lautarinas de Buenos Aires (1812), Mendoza (1814), Córdoba (1814), la del Ejército de los Andes (1816) y, por último, la de Lima.

BIBLIOGRAFÍA, NOTAS Y FUENTES CITADAS

(1) Revista Histórica publicada por el Archivo y Museo Histórico Nacional, Tomo V, 1er. Trimestre de 1912, Nº 15, páginas 255-259. La carta también fue reproducida por la revista Símbolo, Año XXIV, junio de 1970, Nos. 71 y 72, páginas 186-192, texto incluido en el artículo "San Martín, el hombre de las Logias", copia que presenta la particularidad de dirigirse a su destinario con el agregado de "Mi querido Hermano", referencia no mencionada en el documento dado a conocer en 1912.

En esta última nota también se reflexiona que: "Según la tradición la logia de los Caballeros Racionales fue iniciada en Cádiz. Pero dado que (...) por las cartas del General Carlos de Alvear, la logia gaditana tenía el Nº 3, la de Caracas el Nº 4, y la fundada en 1811, en Londres, el Nº 7, es posible que las Nros. 1 y 2 fuesen las de Bogotá (Colombia) y la de Filadelfia, respectivamente. Quedaría no obstante el interrogante cuáles eran las que poseyeron las Nros. 5 y 6. Posiblemente uno de esos números correspondiese a la de México".

(2) La noticia alude a la Logia "San Juan de Jerusalén de la felicidad de esta parte de América", mencionada por el historiador Juan Canter en sus numerosos estudios, entre los cuales se refiere a la causa fortuita por la cual se reveló su existencia, por un simple descuido. ("Sociedades secretas, políticas y literarias (1810-1815)", Buenos Aires, 1942 y Verbum, "El primer conocimiento de la Masonería en Buenos Aires", Cuarta época, Año XIII, N° 7, Buenos Aires, diciembre de 1947, páginas 372-373).

Canter también desestimó la existencia de la Logia Independencia. Sostenía en 1949: "Se continúa concediendo validez a la pretendida Logia Independencia, se insiste aún sobre el mito de la Sociedad de los Siete y se prosigue desconociendo la Logia masónica de Julián Alvarez" (Liberalis, N° 3, Buenos Aires, septiembre-octubre de 1949, páginas 27-32).

Canter fue muy crítico con respecto a historiadores masónicos como Zuñiga y Lazcano (colaboradores y cuasi editores adjuntos de la revista La Cadena de Unión, todo en un entorno ligado a la Masonería de vertiente anglosajona). Por lo expuesto en cuanto a datos y publicaciones, se desprende la cercanía de ideas de Canter con el punto de vista de otros investigadores del círculo allegado al Gran Oriente Federal Argentino.

(3) Enrique de Gandía, "La vida secreta de San Martín", Revista Todo es Historia, Nº 16 de agosto de 1968, páginas 8-19.

- Barcia, Augusto, "La Francmasonería en la Independencia de América: La obra de San Martín", Verbum, Cuarta época, Año XIII, N° 6, Buenos Aires, noviembre de 1947.

- Barcia, Augusto, "San Martín y Pueyrredón: La entrevista de Córdoba", Verbum, Cuarta época, Año XIV, N° 8, Buenos Aires, marzo de 1948. (En este artículo, Barcia cita erróneamente la pertenencia de Pueyrredón a la Logia, según lo que se desprende de los datos aportados en la carta del General Martínez).

- Canter, Juan, "Las sociedades secretas, políticas y literarias (1810-1815)", Buenos Aires,1942.

- Piccirilli, Ricardo, "San Martín y la Logia Lautaro", Museo Histórico Nacional, Serie II, N° XVI, 1958.

ANEXO


"La organización masónica en la independencia americana" de Emilio Gouchón. La Cadena de Unión, ejemplar original del Año XVIII, Época 2ª, Buenos Aires, Junio-Julio de 1910.


"La organización masónica en la independencia americana" de Emilio Gouchón. Original de la revista Caras y Caretas. 1910.


"La organización masónica en la independencia americana" de Emilio Gouchón. Original de la revista Caras y Caretas. 1910.


"La organización masónica en la independencia americana" de Emilio Gouchón. Original de la revista Caras y Caretas. 1910.


"La organización masónica en la independencia americana" de Emilio Gouchón. Original de la revista Caras y Caretas. 1910.

Ver también: El extraño caso de la Logia Lautaro y el señor San Martín

27 de mayo de 2013

La Masonería del DERECHO HUMANO y la revitalización del espacio social Latino Americano

Reflexiones en torno al VII Coloquio Latino Americano del Derecho Humano, celebrado en 2013 por la Jurisdicción Argentina. 


"Que en pleno siglo XX, cuando tanto se habla y alardea de libertad y democracia, existan todavía Imperios Coloniales que explotan inmisericordemente a una gran parte del mundo, violando así los más elementales principios de la dignidad humana, no puede tener justificación alguna entre los pueblos civilizados de la tierra, mucho menos para la Francmasonería, que siempre se distinguió en el pasado, por su lucha tenaz y persistente, para hacer carne de realidad los más altos postulados de la Orden, de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Los Imperios Coloniales no desaparecieron con la terminación del siglo XIX, tampoco las Colonias. La lucha contra el coloniaje se ha acentuado en la era presente, no así el esfuerzo de la Francmasonería en ese sentido. Tal parece que su lucha por la libertad de los pueblos, que tanta gloria y prestigio le diera en el pasado, ha quedado anulada dentro de la ortodoxia de los conformistas del presente.
La Masonería de los Imperios Coloniales del presente, como en el pasado, considera como irregularidad todo intento de la Orden, para luchar por la liberación de los pueblos sojuzgados. El que esa Masonería así actúe, debe considerarse como una acción completamente antimasónica (...)".

Suelo avanzar sobre los aspectos históricos de la Masonería. Siendo esta solo una de las numerosas perspectivas de acercamiento a la institución, y que la revela en su faceta de plena inserción social. Con sus vicisitudes a cuestas.

Aparte de la utilización del lenguaje simbólico que suele caracterizarla como entidad, la Orden ha sido una moldeadora del entorno colectivo y humano en cada época en la que le ha tocado actuar.

En mi opinión, esta vocación y despliegue de actividad se ajusta a lo que ya decía el sociólogo estadounidense Richard Sennett en una entrevista: "-Qué significa comunidad para Usted? -Lo que no significa para mí es un lugar para dormir".

Despojada de este afán de compromiso, la Masonería deja de ser tal.

Este es el espíritu de progresismo que ha enarbolado la Orden desde sus inicios modernos o especulativos. Fiel a esos imperativos de evolución, actualmente no es posible, ni tampoco justo, hablar de una sola Masonería, sino de varias Masonerías.

En este contexto encaja y se diferencia el Derecho Humano de otras Masonerías. Nació distinta, mixta, con varones y mujeres en pie de igualdad dentro de sus Talleres.

Desde aquel momento caducó el cuestionamiento del rol masónico de la mujer en las Logias, del mismo modo que caducó, desde hace tiempo ya, la idea de una pretendida regularidad atada a los parámetros impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra, a través de supuestos Linderos o reglas no escritas.

Así, la Orden del Derecho Humano es más internacionalista e integradora que otras, despojada del lastre de ciertos prejuicios, vistos estos como el impedimento moral que evita todo crecimiento. El Derecho Humano evita este falaz encasillamiento, y rechaza de plano el deísmo y la confesionalidad entre sus filas. Propicia la libertad absoluta de conciencia, y de cara a la sociedad se descubre humanista, racionalista y laica.

Con estos postulados se expandió rápidamente por el mundo. Aún subsiste su eficaz sistema de crecimiento por etapas, que involucra el paulatino establecimiento de Logias Pioneras, Jurisdicciones y Federaciones, y desde el comienzo, la Orden superó los inconvenientes de gobernar sobre los grados simbólicos y filosóficos sin conflictos. Su persistente estructuración así lo demuestra.

La Orden reivindica actualmente su espíritu crítico, y en ello radica otra de las claves de su vigencia doctrinaria. Así lo testimonia su historia y la de sus fundadores: George Martin y Maria Deraismes.

A principios del siglo XX ya destacaba en Sudamérica, y especialmente en los países del Río de la Plata y Chile, la española Belén de Sárraga. Se había establecido en Montevideo y desde allí apoyó las políticas laicas impulsadas por el gobierno uruguayo, continuando de esta manera la labor iniciada en su patria.

Participó en los congresos de la mujer y el librepensamiento de aquella época y trabajó por la emancipación de la mujer en cuestiones de sufragio y divorcio, los derechos individuales del conjunto social y, sobre todo, de la infancia, la protección de la clase obrera y el impulso de la educación.

Fue una notable conferenciante y periodista. Viajó por todo el continente Latino Americano, siendo muy atacada por el clero, y dejó un testimonio insoslayable de sus experiencias en el libro: "El clericalismo en América. A través de un continente".

En 1916, al quedar constituida la Federación Argentina de El Derecho Humano, Belén de Sárraga ocupó la vicepresidencia de dicho cuerpo ostentando el grado 33º y llegó a presidirlo por un breve período. Se convertirá entonces en la mujer masón o masona más importante de la región, no solo de los siglos precedentes, sino hasta bien entrado el siglo XX.

Enseguida la Orden se extiende a Chile, Brasil y México, y todavía se conserva un ejemplar de la primera edición de 1917 de los Reglamentos de la Federación Argentina.

Leer la propuesta de esta Masonería Mixta de principios del siglo XX volcada en el folleto, la coloca en el lugar que le corresponde por su trayectoria, coherente y, ya lo dije, todavía con plena vigencia aún después de pasados cien años de aquellos eventos.

Dice el prólogo con respecto a las doctrinas sustentadas por El Derecho Humano:

"(...) La Masonería no se reclama de ningún origen divino revelado; muy al contrario afirma altamente que no procede sino de la razón humana.

No es dogmática, pero sí racionalista.

Dando fe únicamente a las verdades científicamente comprobadas, espera solo de la ciencia la explicación de todo lo que queda aún inexplicado en el estado actual de los conocimientos humanos.

Mientras las religiones se ocupan de las relaciones que los humanos deben mantener con Dios para conseguir la felicidad eterna después de la muerte, la Masonería investiga los medios que pueden permitir a cada ser humano (...) conseguir la mayor suma de bienestar material y de felicidad moral durante la vida terrestre.

(...) Busca los medios susceptibles de unir a todos los humanos para solidarizarse en vista del bienestar general. (...).

La Franc-Masonería Escocesa Mixta es internacional; proclama la igualdad de derechos de ambos sexos, la autonomía de la Logia mixta, la libertad de conciencia absoluta y el derecho a la vida del ser humano por el trabajo (...) trabajar sin descanso en pro del bienestar de la Humanidad, buscar la emancipación progresiva y pacífica, material y moral, de los humanos esparcidos sobre toda la Tierra (...)".

Continúa el texto, del cual solo selecciono unos breves párrafos sobre los cuales me explayaré luego:

"La sociedad debe cuidar del nacimiento del niño, constatarlo y asegurarse por un control continuo que no está amenazado y que sus derechos están respetados (...).

El niño nace libre.

Es a la sociedad que incumbe el deber de proveer a la instrucción del niño. Es ella que debe asegurar su subsistencia si por una razón cualquiera los padres se encuentran imposibilitados para hacerlo, si han muerto o si los han abandonado.

Todos los niños tienen derecho a recibir una instrucción (...).

Nacidos libres, tienen el derecho de vivir libres, es decir, de desarrollar en todo sentido su personalidad sin que ninguna ley pueda coartar esa libertad, aún parcialmente, ni dejarles la posibilidad de coartar la libertad de los demás.

La vida humana es inviolable (...).

El ser humano, llegado a la edad viril, tiene derecho de conseguir en cambio de su trabajo el salario suficiente para el sustento de su familia, de sus hijos y de sus padres ancianos. En la lucha que sostiene por la vida tiene derecho al concurso de aquellos de sus hijos susceptibles de ayudarle y también al de la sociedad en caso de incapacidad o cuando sus cargas de familia excedan el límite de las fuerzas de su potencia productiva.

Tiene derecho a la libertad de su trabajo, del que mejor convenga a sus capacidades o a su gusto (...).

La duración del trabajo diario debe ser limitada por la ley tanto para el hombre como para la mujer o el joven. Cuando el individuo no consigue trabajo, la colectividad debe procurarle como medio de asistencia.

El ser humano, mientras pueda hacerlo, tiene el derecho incontestable de ahorrar una parte del salario representando el producto de su trabajo para hacer de ella el uso que más le convenga".

Luego, y para finalizar:

"Los seres humanos nacen y permanecen libres e iguales en derechos; las distinciones sociales no pueden tener otra base que la utilidad común. El fin de toda organización política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de los seres humanos. Estos derechos son: el derecho de vivir de su trabajo, la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

La Ley es la expresión de la voluntad general. Todos los miembros de la sociedad a su mayor edad, tienen derecho de concurrir, personalmente o por sus representantes, a su formación. Debe ser igual para todos. Todos los connacionales siendo iguales según la Ley, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, empleos, etc., según su capacidad y sin otra distinción que la de sus virtudes y de sus talentos.

Nadie puede ser molestado a consecuencia de sus opiniones políticas, filosóficas o religiosas con tal que al manifestarlas no perturbe el orden público.

La libre comunicación del pensamiento y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos del ser humano que puede expresarse, escribir libremente, salvo su responsabilidad por el abuso de esta facultad en los casos determinados por la Ley.

Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada ni la separación de poderes determinada, no tiene constitución.

La propiedad individual es un derecho sagrado e inviolable; nadie puede ser despojado de ella sino en caso de necesidad pública, legalmente determinada y bajo indemnización justa y previa".

Los temas abordados, que apenas bosquejé con pocos ejemplos, no solo se adelantaban a su tiempo en algunos casos, sino que brindan una visión casi profética de lo que sucede actualmente, dentro de un tejido social significativamente fragmentado, con una niñez todavía desamparada y utilizada para trabajo esclavo; pedofilia; trata de personas; ancianidad descartada; precariedad laboral; imposibilidad de cualquier tipo de ahorro y las carencias padecidas, en un alto porcentaje, para cubrir las necesidades básicas de vida: una vivienda, vestido, comida, agua, medicamentos; el uso y abuso de las drogas, un flagelo que se ha acentuado en las últimas décadas, al igual que la problemática medioambiental; familias desmembradas por diversas circunstancias; deserción escolar; imposibilidad de acceder a los bienes culturales y a la actual tecnología de los medios de comunicación, con la consecuencia de un nuevo tipo de analfabetismo que desconecta al individuo de su entorno y de la opción de actuar para modificar su realidad; abuso del poder político y de otros grupos de presión, como los conglomerados comunicacionales o la Iglesia con su siempre renovado avance para obtener privilegios dentro de las estructuras del Estado, ya sea en el ámbito educativo o en el que atañe al sostenimiento del culto, e influir en la legislación, derivando esta injerencia de lo espiritual en la exclusión social de la diversidad, y de un gran segmento de la población que deja de lado el credo en pos del bien común.

El listado no cesa, y abarca desde el colonialismo económico, cultural e ideológico ejercido por otras naciones y los ya mencionados grupos de presión, hasta la violencia y sobrepoblación urbana o el narcotráfico y el acceso indiscriminado a las armas. Etcétera.

Son las problemáticas de siempre, y otras adicionales, que vuelven y asedian desde un nuevo contexto. ¿Qué puede aportar la Masonería del Derecho Humano en la actual realidad Latino Americana? Lo ya conseguido en decenas de años de luchas sociales por la libertad y progreso de los individuos y los pueblos debe sostenerse en el tiempo.

La clave del asunto a resolver reside en dos conceptos diferenciados pero sutilmente ligados entre sí: construcción y/o revitalización. Esta última acepción asumida como la idea de renovar y ensanchar las posibilidades de lo ya existente. Me inclino por esta alternativa.

Me explico. Conservo un volumen editado por una Obediencia masculina hace veinte años, en ocasión de celebrarse su Congreso Nacional. Contiene las actas, ponencias y conclusiones del evento. Su relectura solo produce desazón. Nada de lo proyectado y estipulado llegó a cumplirse, a excepción de un mediocre uso de los medios de comunicación.

Este punto es vital, porque la apropiada utilización de estos contribuye al conocimiento, acercamiento y hasta la aprobación de los postulados masónicos por parte de la opinión pública. Pero la torpeza solo conlleva a una vulgarización de la institución y al descrédito.

Una cuestión a tener en cuenta, entonces, es el uso adecuado de la expresión oral y escrita como una herramienta de acción: desacralizar pero sin perder la esencia de lo que la Orden es: sus principios, sus valores y su práctica en Logia. Su propia historia la vuelve más humana y la impulsa a mejorar. La Masonería no puede estar inserta en lo social si insiste en mostrarse esquiva y elitista. El conjunto social constituye una extensión donde volcar su obra y no un campo de juego del que hay que tomar posesión.

La propuesta de infiltrar entidades y estructuras, como se desprende de la lectura de aquel documento, o construir otras nuevas, simplemente por cuestiones acomodaticias y con la intención de dirigir las ideas, resulta inexcusable. Sobre todo cuando esa construcción de espacios resulta fallida desde el inicio, siendo excluida la mujer, por la razón que sea o la ideología con la cual intente justificarse.

Organizaciones de este tipo, ya anquilosadas, pagan con creces, al igual que la Iglesia, su exclusivismo retrógrado: anudadas al prejuicio y la discriminación, o a serias e insalvables contradicciones. Su deísmo y confesionalidad misógina, entre otras problemáticas que las aquejan, o no, según la conveniencia de su punto de vista, las alejan de un gran porcentaje de la sociedad actual, y olvidan la incidencia que la institución, en sus diversas manifestaciones a través de la historia, ha tenido en la gestación e impulso de los derechos humanos.

La Orden del Derecho Humano, en el extremo opuesto, está en una posición privilegiada porque es inclusiva con respecto al género, a la diversidad y a las creencias. Ostenta esa condición de privilegio por todo lo ya mencionado con respecto a sus características. Y porque dentro de la riquísima diversidad cultural que abarca en este continente y en el mundo, a su vez puede dar cuenta de la unicidad estructural sobre la que está asentada, un bloque de Logias, Jurisdicciones y Federaciones, trabajado durante poco más de ciento veinte años. Un bloque, en este caso Latino Americano, renaciendo con voz propia.

26 de mayo de 2013

Iniciación masónica de una mujer


La fotografía fue dada a conocer públicamente en los medios de comunicación el día 3 de junio de 1964. Leoplan, página 3.

8 de marzo de 2013

Periodismo e ideología masónica entre dos siglos


Luz y Verdad, martes 1º de mayo de 1900, Nº 1
1
Las publicaciones masónicas

Varias fueron las publicaciones que tuvo la Masonería en el poblado de Tandil, surgidas durante la época de su apogeo (1): la Liga del Sud, en 1887; La luz, desde el 31 de julio de 1888, revista mensual editada por la Sociedad “Hermanas de los Pobres”, nacida a su vez el 6 de enero de 1888.

De 1888, es El Deber.

En noviembre de 1889 aparece la Revista Mensual de la Sociedad “Hermanas de los Pobres” que desde el 1 de febrero de 1890, se convierte en Revista Trimestral.

El director de todas estas publicaciones fue José A. Venegas, masón y socio protector de la entidad Hermanas de los Pobres.

Otros masones (2) tuvieron sus publicaciones en Tandil. El general Enrique Spika (1843-1920) fue intendente municipal y presidió el Consejo Escolar. Fue iniciado en la Logia Luz del Sud Nº 39 en 1880. Fundó y dirigió entre 1879 y 1882 el periódico La Voz del Pueblo. Como militar luchó en Pavón, en la campaña del Paraguay y contra los indios. En Buenos Aires fue catedrático del Colegio Militar y miembro del Concejo de Guerra y participó de la Logia Confraternidad Argentina Nº 2.

El doctor Eduardo Fidanza (1847-1924) fue intendente municipal. Fundó y dirigió entre 1880 y 1883 el periódico El Ferrocarril. Fue iniciado en la Logia Luz del Sud en 1887. En Buenos Aires fue médico de la Policía y de los Tribunales y uno de los fundadores de la Asociación Médica Argentina. Integró la Logia Constancia Nº 7 y ocupó cargos en la Gran Logia y en el Supremo Concejo del grado 33°.

2
José Antonio Cabral

El 1° de mayo de 1900 nace el semanario Luz y Verdad (3). Fue su principal impulsor José Antonio Cabral (1875-1952). Se diplomó de escribano y contador público. También editó Nueva Era (1919), diario este último que todavía se publica (4).

Fue uno de los creadores de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, cuya comisión directiva presidió durante un cuarto de siglo. Intervino en política siendo de la Unión Cívica Radical y ocupó diversos puestos legislativos. De su época como diputado nacional destaca su proyecto titulado “El código del niño”.

Expresaba el documento:

"El niño de hoy, es la Nación de mañana. Es el eslabón que nos une al porvenir.

Su salud refleja el grado de civilización del medio en que se desarrolla.

Su bienestar, el mejor augurio, la más bella esperanza de un pueblo que aspira a su progreso y grandeza. Cuidar la vida, la salud, la educación y velar en todo sentido por el niño, será pues, la mejor forma de defender a nuestra patria y a nuestro destino.

En la Nación Argentina el niño tiene los siguientes derechos:

1.- Derecho a la tutela del estado.

2.- Derecho a la concepción y gestación en condiciones de normalidad fisiológica.

3.- Derecho a nacer sano y ser alimentado y cuidado por la madre.

4.- Derecho a la conservación de la salud y al normal desarrollo higiénico de su cuerpo y de su espíritu.

5.- Derecho a la alegría.

6.- Derecho al reconocimiento de sus padres.

7.- Derecho a la educación e instrucción laica.

8.- Derecho a la consideración y amparo social.

9.- Derecho a una justicia que lo excluya del concepto común del delito.

10.- Derecho a su capacitación para la lucha por la vida".

El extenso documento fue publicado por partes en Nueva Era, a partir del 23 de junio de 1941. Cabral padece la censura y en varias oportunidades la cárcel. Fue iniciado en la logia Luz del Sud.



José Antonio Cabral.
Nueva Era, Bodas de Oro, 1919-1969.

3
Luz y Verdad. Programa y Manifiesto de presentación (5)

El ejemplar Nº 1 sostenía:

Programa

"Nunca apareció en el escenario público un periódico nuevo, sin traer consigo un hermoso programa.

Así los periodistas como los políticos, los financistas como los altos dignatarios del país, al hacerse cargo del cargo que van a desempeñar, su primer paso consiste en enseñar de antemano al pueblo el programa que van a seguir.

Como ese programa es inmejorable el pueblo confía y espera la realización de grandes ideales.

Llega el momento difícil en que el protagonista va a dar el salto de la teoría a la práctica, y ya por una cosa, ya otra, todas las esperanzas quedan defraudadas. Cunde entonces el desengaño, y los hermosos programas quedan en calidad de reclames; reclames parecidos a los de las etiquetas de licoristas y cigarreros, en que cada fabricante con más o menos gracia y talento llama la atención del público, o engaña al consumidor con estas frases: Es lo mejor! Lo más estomacal! Tiene propiedades nutritivas! Carece de nicotina! etc., etc.

Es tan fácil confeccionar un programa político, liberal o financiero, como difícil de cumplirlo cuando su autor lo satura con ideales y se marca de antemano la ruta que va a seguir, bajo un plan doctrinario y limitado.

Un plan doctrinario es semejante a un anillo de hierro destinado a estrechar un cuerpo cuya forma y volumen se ignora. Sí. El uno cede al fuego y al martillo, el otro, a las circunstancias, apreciaciones, actos o hechos humanos, y al fin en ambos, existe la dificultad de extenderlos porque sus límites están ya trazados (...), el primero arriesga algo de su espíritu, y el segundo, su primitiva forma.

Por eso no queremos encerrar nuestro programa en un círculo doctrinario. Juzgaremos sobre el terreno de los hechos, que por su naturaleza y variedad no están sujetos a reglas fijas ni apreciaciones determinadas.

Sin embargo, he aquí nuestra norma. Si os parece llamadle programa: Combatir el error, sea cual sea la forma en que se presente. Si erramos, agradeceremos al que nos lo demuestre. No aspiramos a mayor satisfacción que a la del bien cumplido, y no nos entusiasmarán con aplausos, ni nos arredrarán los silbidos.

La existencia de Dios y la doctrina del Cristo, es nuestra bandera. Nuestro escudo, la luz y la verdad".

Dos Palabras

“Después de las rudas batallas que se libran en la vida consiguiendo salvar todos los obstáculos con que se tropieza, después que nos damos cuenta que la conciencia del ser humano debe ser libre, se nos ocurre volver nuestra cabeza echando una ojeada sobre el pasado, y la luz de la experiencia nos detiene para presentar a nuestros ojos el pasado triste, el presente dudoso, pero vislumbramos en lontananza risueño y progresista el porvenir.

Triste dijimos al pasado, pero lo tenemos merecido; al presente lo llamamos dudoso porque no es posible continuar creyendo en la mentira, y risueño al porvenir, porque en este siglo hemos de oír repercutir el eco de la verdad, no más la palabra sin fe, hija de la mistificación y la farsa.

Sabemos por qué no progresan y se desarrollan los pueblos, sabemos qué razones los detienen, y sabiendo eso es que nos hemos propuesto poner el dedo sobre la llaga, trabajando sin tregua ni descanso dentro de nuestras débiles fuerzas, por conseguir hacer cicatrizar las heridas que prácticas rutinarias y viciosas han abierto en el corazón de esos pueblos.

Sabemos también que es fuerte el enemigo que nos proponemos combatir, pero no importa; sabemos que así nomas no pueden extirparse las malas costumbres, que por desgracia se han hecho carne en el corazón de la humanidad.

Nada de eso podrá detenernos en la campaña que emprendemos, combatiremos todo lo que consideramos retroceso y farsa desde las columnas de nuestra humilde hoja, buscaremos deshacer las espesas brumas de la ignorancia que cultivan como una causa santa, los eternos enemigos de la civilización.

Necesitamos que la civilización se imponga, que haga sentir el poderoso influjo de su poder en las masas populares, pero para ello, es indispensable que cooperen a la realización de esta obra todos los hombres bien intencionados, y no hay duda de que se conseguirá hacer variar de rumbo tanta conciencia, que marchan insensiblemente por la ruta dominable de la ignorancia al derrumbadero que les prepara la mistificación y el fanatismo.

De manera que, alentados por la razón y guiados por la verdad, alcanzamos a comprender que la fuerza del derecho se antepone a las falsas conveniencias sociales.

Debido a esas conveniencias mal entendidas hemos visto la verdad interrumpida en su camino y la mentira triunfante.

La luz cubierta con un espeso velo para que no pueda proyectar el camino de la virtud, de la inteligencia y de la verdad.

Por la desidia, por el abandono, por la negligencia de la humana especie es que aún en el siglo XX avanzamos con paso inseguro como por una lóbrega e incierta callejuela, abatidos y hasta temerosos, sin acordarnos siquiera que nos hallamos en el siglo de las luces. Parece mentira pero por desgracia es cierto.

Si la hipocresía y la farsa dominan todavía, si la humanidad no es capaz de erguirse para combatir a un enemigo que la destroza, tendremos la corona del martirio, eternamente, único premio que hemos merecido por nuestra pusilanimidad.

Entonces nos preguntamos, ¿por qué no se cultivará tanta preciosa inteligencia? Porque nosotros no hemos querido que fueran libres las conciencias, y porque nosotros hemos contribuido a matar moralmente a la humanidad, al abandonarla”.

En el ejemplar Nº 105, año 3, del 1º de mayo de 1902, “edición especial con motivo de su segundo aniversario”, se publican los “ideales de Luz y Verdad”:

Separación de la iglesia y el estado.
Erección de un monumento a Bernardino Rivadavia.
Sanción del Proyecto de Divorcio Presentado al Honorable Congreso de la Nación por el Diputado Sr. Carlos Olivera.
Educación Científica e Integral a la Mujer, para hacerla Madre e Institutriz.

Bibliografía, notas y fuentes citadas

(1) Barrientos, José P., Historia del periodismo de Tandil, introducción, notas e investigaciones ampliatorias y actualización 1956/1974, Daniel E. Pérez.

(2) Alcibíades Lappas, La Masonería Argentina a través de sus hombres, Buenos Aires, 1958, 1966, 2000.

(3) Luz y Verdad, Año 1, martes 1º de mayo de 1900, Número 1 y otros. La colección consta de 188 ejemplares. Fue el órgano de difusión oficial de la Logia Luz del Sud.

(4) Nueva Era, Bodas de Oro, 1919-1969.

(5) El censo poblacional en la época de la fundación de la Logia, hacia 1870, era de 5.093 habitantes. En 1900, fecha de aparición del semanario Luz y Verdad, la población sumaba 18.840 habitantes. En esta última fecha había unos 45 masones.